martes, 30 de noviembre de 2010

LA SOLEDAD

A veces sientes que todo el mundo esta de cabeza
Y todo lo que haces esta mal
Y que nadie te entiende o te comprende
Estas sola en tu habitación y nadie te escucha
Los problemas van y vienen y no sabes que hacer?
La soledad es difícil y veces es mas dura de lo que crees
Pero siempre hay una luz en el camino una que brilla y que puedes llegar cuando tu quieras
La soledad a veces te hace encontrarte a ti misma y disfrutar cosas que no disfrutas
Como por ejemplo ir a donde quieras, eres dueña de tu espacio
Aunque en realidad resulta difícil aceptarlo. Pero puedes convivir con la soledad?
Porque puedes convivir con ella (soledad)
Porque aprendes a amarte a ti misma
Porque realizas cosas que nunca haz hecho sola por esa razón.
Porque es bello ver la vida de otro punto de vista y disfrutar tal como aparecen las cosas
Porque haces lo que dejaste de hacer
Porque convives con tu familia con tus hermanos amigos etc.
Porque es allí cuando te encuentras a ti misma
Porque te das cuenta que el sentido o alegría la pones tu a la vida
Porque te das un chance para disfrutar al máximo lo que realizas.
PORQUE TEMERLE A LA SOLEDAD
Simplemente es un miedo absurdo o porque lo escuchas decir
Simplemente porque te mentalizas que el estar sola te pondrá mal
Simplemente no pienses en esa palabra SOLEDAD, porque tienes amigos
Simplemente porque tienes en tus manos la alegría y el sabor
Simplemente porque no dejes que tus derrotas te consuman y te dejen mal
Simplemente continúa y no dejes que lo malo te venza
Simplemente porque lo malo debe ser un simple obstáculo para vencer lo negativo
Simplemente porque tu tienes el poder de tu vida.
Simplemente porque tienes la llave de tu mente, tu corazón y eres tu la conductora
Simplemente porque tu diriges tu vida y tu felicidad
Simplemente decídelo y adelante (no existe la soledad)
Simplemente aprende a vivir contigo misma y aceptarte
Simplemente una sonrisa y lo positivo te hace ser mejor
Simplemente ve lo POSITIVO a todo y verás como se aclara todo.

BUSCA DENTRO DE TU ALMA

Paseaba un día en la mañana, con mi padre, cuando él se detuvo en una curva en medio de una carretera vieja, con poca fluencia de vehículos y de gente, eso fue lo que observaba en ese momento, y después de un espacio de silencio me preguntó mi padre:
*¿Andrés, además del cantar de los pájaros, el radiante sol, el olor de las rosas que están mas allá de la montaña escuchas alguna otra cosa más hijo mío?
Vi hacia mi alrededor y después de algunos segundos le respondí:
*Estoy escuchando el ruido de una carreta, padre.

Así es - dijo mi padre-

* Es una carreta que se encuentra vacía hijo.
Pregunté a mi padre:

*¿Cómo sabes que es una carreta vacía, sí aún no la vemos papá?
Entonces mi padre me respondió:
*Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido Andrés.
Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Paso el tiempo, transcurrió los años, mi padre se me fue, a un viaje muy lejos, me convertí en adulto, y hasta hoy en día, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todas las personas a su alrededor, siendo
inoportuna o a veces muy violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente, creyéndose mas que los demás seres humanos, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

"Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace".

La humildad consiste en la vida callar las virtudes que llevamos por dentro y darle paso a que los demás las descubran. No es fácil encontrar la humildad, pero es un trabajo que debemos hacer, día tras día, por eso hay que recordar siempre esto, y
darnos cuenta que existen personas tan pobres de alma, que lo único que tienen es dinero.
Y ningún ser humano se encuentra más vacío que, aquel que está lleno de egoísmo, de envidia y de rencores, que no llevan a nada.
Es por ello que dentro de esta corta vida, donde estamos de paso, tenemos que valorar cada segundo de ella, es entonces cuando me di cuenta que envejecer en la vida es una etapa obligatoria, pero que tener la madurez que buscamos, esta en cada uno de nosotros, es decir, es opcional.

EL RESPETO A MI MISMO

Yo valgo porque Dios me proveyó de valores personales profundos. No tengo que ganármelos.
El respeto a mí mismo se nutre de esos valores, que conozco y llevo Dentro de mí. Poseo esos valores. Son míos. Debo de nutrirlos y cuidar de ellos, ya que corro el peligro de que se deformen, amenazados como están por una sociedad orientada hacia el éxito material.
Si logro salvar las trampas que me tiende ese éxito, si no me "adorno" de éxitos de ese tipo a expensas de los demás, conservaré el respeto de mí mismo. Daré entonces más importancia a aquellos actos que expresen mi valía -don maravilloso que me ha sido dado-, proyectándola hacia los otros. Esta es mi motivación primera, lo que me impulsa a ser mejor lo que puedo.
Mi valía es mi mundo. Me comprometo y cumplo mi palabra. Esto, Es más importante, es crucial.
A los demás les digo: "Valgo tanto como tú. Intercambiemos valores. Yo te ofrezco lo mejor de mí mismo, esperando que me correspondas de la misma manera."
"Recuerda que lo interno es más importante, aquellos que se interesan sólo por lo externo están condenados a llevar una vida muy superficial."

Autor: Desconocido

LA FORTALEZA DE UN HOMBRE

La fortaleza de un hombre no está en el ancho de sus hombros. Está en el tamaño de sus brazos cuando abrazan.
La fortaleza un hombre no está en lo profundo del tono de su voz. Está en la gentileza que usa en sus palabras.
La fortaleza de un hombre no está en la cantidad de amigos que tenga. Está en lo buen amigo que se vuelve de sus hijos.
La fortaleza de un hombre no está en como lo respetan en su trabajo. Está en como es respetado en su casa.
La fortaleza de un hombre no está en lo duro que puede golpear. Está en lo cuidadoso de sus caricias.
La fortaleza de un hombre no está en su cabello o su pecho. Está en su corazón.
La fortaleza de un hombre no está en las mujeres que ha amado. Está en poder ser verdaderamente de una mujer.
La fortaleza de un hombre no está en el peso que pueda levantar. Está en las cargas que puede llevar a cuestas.

Autor desconocido

TÚ A QUIÉN ESCOGERÍAS?

Una mujer regaba el jardín de su casa.
Y vio a tres viejos con sus años de experiencia
frente a su jardín.
Ella no los conocía y les dijo:
No creo conocerlos, pero deben tener hambre.
Por favor entren a mi casa para que coman algo.
Ellos preguntaron:

-¿Está el hombre de la casa?
-No, respondió ella, no está.

-Entonces no podemos entrar, dijeron ellos.

Al atardecer, cuando el marido llegó,
ella le contó lo sucedido.
-¡Entonces diles que ya llegué invítalos a pasar!
La mujer salió a invitar a los hombres a pasar a su casa.

-No podemos entrar a una casa los tres juntos, explicaron los viejitos.

-¿Por qué?, quiso saber ella.

Uno de los hombres apuntó hacia otro de sus amigos y explicó:
Su nombre es Riqueza. Luego indicó hacia el otro.
Su nombre es Éxito. Y yo me llamo Amor.

Ahora ve adentro y decide con tu marido
a cual de nosotros 3 desean
invitar a vuestra casa.

La mujer entró a su casa y
le contó a su marido lo que ellos le dijeron.
El hombre se puso feliz:
¡Qué bueno!
Y ya que así es el asunto
entonces invitemos a Riqueza,
que entre y llene nuestra casa.
Su esposa no estuvo de acuerdo:
Querido, ¿por qué no invitamos a Éxito?

La hija del matrimonio estaba escuchando
desde la otra esquina de la casa
y vino corriendo.
¿No sería mejor invitar a Amor?
Nuestro hogar estaría entonces lleno de amor.

Hagamos caso del consejo de nuestra hija,
dijo el esposo a su mujer.
Ve afuera e invita a Amor a que
sea nuestro huesped.
La esposa salió y les preguntó
¿Cuál de ustedes es Amor?
Por favor que venga y
que sea nuestro invitado.

Amor se sentó en su silla y comenzó
ha avanzar hacia la casa.

Los otros 2 también se levantaron
y le siguieron.
Sorprendida, la dama les preguntó
a Riqueza y a Éxito:

Yo invité sólo a Amor
¿Porqué uds. también vienen?

Los viejos respondieron juntos:

-Si hubieras invitado a Riqueza o
a Éxito los otros 2 habrían permanecido afuera,
pero ya que invitaste a Amor,
dónde vaya él, nosotros vamos con él.

Donde quiera que hay amor,
hay también riqueza y éxito. 

EL VUELO DEL ALCÓN







Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería, para que los entrenara.
Pasados unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía qué le sucedía: no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó.
El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar el ave.
Encargó, entonces, la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Al día siguiente, por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aún continuaba inmóvil.
Entonces, decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.
El rey le dijo a su corte, "Traedme al autor de ese milagro".
Su corte rápidamente le presentó a un campesino.
El rey le preguntó:
- ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?
Intimidado el campesino le dijo al rey:
- Fue fácil mi rey. Sólo corte la rama, y el halcón voló.
- Se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar.
¿A que estás agarrado que te impide volar? ¿De qué no te puedes soltar?
Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, y creemos que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona está todo lo que sabemos, y todo lo que creemos.
Convivimos con nuestros valores, nuestros miedos y nuestras
limitaciones.
En esa zona reina nuestro pasado y nuestra historia. Todo lo
conocido, cotidiano y fácil...
Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgos. No siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles.
Deja de aferrarte a tu propia rama y corre el riesgo de volar más alto y
quizás en tu vida como en la mía, podamos descubrir que las palabras del gran apóstol Pablo hoy más que nunca están vigentes:
"Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman".
(1ª Corintios 2:9)
Dios nos ha dado alas para volar alto, tan alto como las águilas y descubrir que sus pensamientos al igual que sus caminos, son mas altos que los nuestros.
Atrévete a volar...

EL SECRETO DEL AMOR Y DE LA FELICIDAD

Si quieres felicidad, dale felicidad a otros; si quieres amor, aprende a amar a los demás;
si quieres atención y aprecio, aprende a dar atención y aprecio; si quieres abundancia material, ayuda a otros a tener abundancia.
De hecho, la manera más fácil de obtener lo que quieres es ayudando a otros a obtener lo que quieren. Este principio opera para individuo, corporaciones, sociedades y naciones.
Si quieres ser bendecido con todas las cosas buenas en la vida, aprende a bendecir silenciosamente a todos con las cosas buenas en la vida.
Hasta pensar en dar, pensar en bendecir, o una simple oración tiene el poder de influir a los demás. El pensamiento tiene el poder de transformación.
Cuando aprendes a dar aquello que buscas, activas y montas la coreografía de la danza con movimientos exquisitos, energéticos y vitales que constituyen el eterno palpitar de la vida.
La mejor manera de poner en operación la Ley del Dar y poner todo el proceso en circulación es tomar la decisión de que en cualquier momento que entres en contacto con otra persona le darás algo.
No tiene que ser algo material; puede ser una flor, un cumplido o una oración, de hecho, las formas más poderosas de dar no son materiales.
Los regalos de cuidados, atención, afecto, aprecio y amor son algunos de los regalos más preciosos que puedes dar, y no cuestan nada.
Cuando conoces a alguien, puedes silenciosamente enviarle una bendición, deseándole felicidad, alegría y dicha. Esta manera de dar silenciosamente es muy poderosa.
Podrías decir “¿Cómo puedo darles a otros en este momento cuando no tengo suficiente para mi”? Puedes llevar una flor. Puedes llevar una tarjeta que diga algo sobre los sentimientos que tienes por esa persona a la que estás visitando. Puedes llevarle un cumplido. Puedes llevarle una oración.
Toma la decisión de dar a dondequiera que vayas, a quien sea que visites o veas. Siempre y cuando estés dando, estarás recibiendo. Entre más das, adquirirás más confianza en los efectos milagrosos de esta ley.
Al recibir más, tu habilidad de dar más también aumentará.
Deepak Chopra

APRENDAMOS DE LOS GANSOS

El próximo otoño, cuando veas a los gansos dirigiéndose hacia el sur para el invierno, fíjate que vuelan en forma de V. Tal vez te interese saber lo que la ciencia ha descubierto del porque lo hacen de esa forma y no de otra.
SE HA COMPROBADO que cuando cada pájaro bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de el. Volando en V la bandada completa aumenta por lo menos el 71% más su poder que si cada pájaro volara solo.
Primera deducción: Cuando compartimos una dirección en común y
tenemos sentido de comunidad, podemos llegar a donde deseamos más fácil y más rápido.
CADA VEZ QUE UN GANSO se sale de formación y siente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de volar solo y de inmediato se incorpora de nuevo a la fila para beneficiarse del poder del compañero que va adelante.
Segunda deducción: Si tuviéramos la lógica de los gansos nos conservaríamos unidos a aquellos que se dirigen en nuestra misma dirección.
CUANDO EL LÍDER de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar.
Tercera deducción: Obtenemos resultados óptimos cuando hacemos
turnos para realizar trabajos difíciles.
LOS GANSOS QUE VAN DETRÁS producen un sonido propio de ellos, y hacen esto con frecuencia para estimular a los que van adelante a mantener la velocidad.
Cuarta deducción: Una palabra de aliento produce grandes
resultados.
FINALMENTE, cuando un ganso se enferma o cae herido de un disparo, dos de sus compañeros se salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo.
Se quedan con él hasta que este nuevamente en condiciones de volar o muere.

Solo entonces los dos acompañantes vuelven a la bandada o se unen a otro grupo.
Quinta deducción: Si tuviésemos la inteligencia de los gansos,
nos mantendríamos uno al lado del otro ayudándonos y acompañándonos.

LA VIDA ES UNA OPORTUNIDAD

La vida es una oportunidad

La vida es una oportunidad, aprovéchala.
La vida es belleza, admírala.
La vida es beatitud, saboréala.
La vida es sueño, hazlo realidad.
La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un deber, cúmplelo.
La vida es un juego, juégalo.
La vida es preciosa, cuídala.
La vida es riqueza, consérvala.
La vida es amor, gózala.
La vida es un misterio, devélalo.
La vida es promesa, cúmplela.
La vida es tristeza, supérala.
La vida es un himno, cántalo.
La vida es un combate, acéptalo.
La vida es una tragedia, domínala.
La vida es una aventura, arróstrala.
La vida es felicidad, merécela.
La vida es la VIDA, defiéndela.

LA MENTIRA

Para algunos, mentir se ha convertido en un estilo de vida.
Sin advertirlo, han creado una red tan compleja de información falsa, que ya no saben como escapar del enredo y hallar la verdad.
Es probable que la mentira produzca cierta fascinación en los niños.
Además de aprender a evitar los regaños, pueden construir un mundo fantástico a su tamaño y engatusar a los demás.
Y de allí puede surgir un inocente "jugar a engañar" que, al ver las ganancias potenciales, se convierte en hábito.
Con la mentira podemos llamar la atención y producir admiración.
Poder ficticio, pero poder al fin.
Los mentirosos sostienen que aunque el deslumbramiento no es legítimo, de todas maneras lo disfrutan bastante.
Su posición es clara e implacable: la mentira como un instrumento para obtener ganancias secundarias.
También mentimos para huir de las obligaciones asumidas.
Podemos enfermarnos, o inventar una calamidad doméstica o hallar un chivo expiatorio en nuestra imaginación.
Otra vez el provecho, a través de una falsificación que no siempre es delito y que produce alivio.
A veces, pareciera no existir antídoto contra esta tentación.
¿Quién no ha mentido alguna vez? Aunque se trate de mentiras piadosas (justificadas en la intención de no producir un daño innecesario), ¿Quién tira la primera piedra?
Las mentiras frecuentes pueden originar, al menos, dos problemas de consideración.
El primero, cuando se vuelve costumbre y se repite mecánica y sistemáticamente, sin mucho sentido: embaucar por embaucar.
Ya ni sabemos por qué lo hacemos.: mentirosos crónicos, megalomanía comportamental pura.
Y el segundo, cuando llegamos a creernos el cuento y a confundir verdad con embeleco.
Adoptamos una forma de autoengaño donde la existencia real y fantaseada se entremezcla peligrosamente.
No sólo terminamos siendo víctimas de nuestro propio invento, sino que además somos víctimas felices.
Esta farsa continua y autodirigida, obra como una píldora de "éxtasis", una megalomanía existencial que nos hace sentir, irracionalmente, más ligeros del equipaje.
¿Qué pasaría si desde hoy, sin excusas ni amagues, decidiéramos mostrarnos como en verdad somos y asumiéramos el riesgo de hacernos públicamente responsables de nuestras acciones, pensamientos y afectos?
¿Generaríamos tanto rechazo como creemos?
Dejar de mentir es un alivio.
Sin máscaras, el rostro se ve mejor, más relajado.
Ya dejaremos de vernos tan perfectos comos hemos querido aparentar, pero al menos auténticos.
Deben ser muy pocos los que nunca han mentido, si los hay.
De todos modos, puedes al menos ser veraz sobre los rasgos que te definen en esencia, y que no podrás disimular o enmascarar, sin sentirte traidor de tus propias causas.

Autor: Walter Riso

EL CORAZÓN MÁS HERMOSO

Un día un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca.
Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en él ni máculas ni rasguños. Sí, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto.
Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar.
De pronto un anciano se acercó y dijo: "¿Porqué dices eso, si tu corazón no es ni tan, aproximadamente, tan hermoso como el mío?
Sorprendidos la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente,
éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y éstos habían sido reemplazados por otros que no encastraban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares en su derredor.
Es más, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.
La mirada de la gente se sobrecogió "¿Cómo puede él decir que su corazón es más hermoso?", pensaron ...
El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado desgarbado, se echó a reír. "Debes estar bromeando," dijo. "Compara tu corazón con el mío... el mío es perfecto. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor."
"Es cierto," dijo el anciano, "tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo"...
Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado.
Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron los bordes por los cuales me alegro, porque al poseerlos me recuerdan el amor que hemos compartido."
"Hubo oportunidades, en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a
cambio. De ahí quedaron los huecos.
Dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza, que algún día, quizás, regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón."
¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?"
El joven permaneció en silencio, lágrimas corrían por sus mejillas.
Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció.
El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón, luego a su vez arrancó un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y con él tapó la herida abierta del joven.
La pieza se amoldó, pero no a la perfección. Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes.
El joven miró su corazón que ya no era perfecto, pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior.
¡Desde aquí puedo ver lo hermoso que es tu corazón!
¡Que tengas un lindo día! El más hermoso!!!
Recibe un pedazo de mi corazón..

ROMPE TUS CADENAS

Cuando sientas helarse tu alegría ante la sonrisa burlona de otro; cuando veas desfallecer tu corazón ante la desgana de los maliciosos; cuando tu ambición se limite a querer lo que todo el mundo quiere; cuando seas prisionero de los demás, del que dirán, revélate y no admitas otro guardián que la pureza de tu propia conciencia.
Si tu alma está ligada a un cuerpo indómito; si tu corazón esta sumergido en una sensibilidad exasperada; si tu inteligencia está oscurecida por las pasiones incontroladas; si eres el prisionero de ti mismo; por no saber luchar contra esa “droga” que te mata a ti y a los que te aman… Lucha con ellos para hacerte esclavo de un ideal y ser dueño de tu propio destino.
No dejes que el volante de tu vida lo conduzca nada que no se te haya dado por naturaleza.
Si tus limites son el fruto de tus repulsas; si tu todo no es nada porque no está compartido; Si estas vacío por estar demasiado lleno de ti mismo; si eres el prisionero de tu egoísmo:
Llora sobre los muros de tu vida,
Maldice tus fronteras,
Rompe tus cadenas,
Abraza el mundo que te fue entregado con tus manos
liberadas y ruega al amor que no te abandone nuca.
¡Has nacido para ser libre!
Cuando la libertad desaparece, el hombre pierde su razón de existir.
No seas Tú, tu propio asesino. No mates con conductas absurdas el regalo que te dieron al nacer.
El mayor mal que amenaza a la humanidad no es la bomba atómica, ni las guerras... son las enfermedades que nosotros mismos nos buscamos, cuando enviciamos nuestros cuerpos y olvidamos que es nuestro santuario.
No valen las excusas baratas y manidas, de que las circunstancias de tu alrededor te han llevado a lo que eres y haces... porque nadie te obliga a destruirte a ti mismo, solo hay que decir No.
No a que decidan por mí, yo guío mi destino
No a hacer lo que hacen todos, yo sé lo que quiero
No a seguir modas estúpidas, yo soy mi modelo.
NO y NO a todo lo que me convierte en un pelele, en una sombra.
NO a encerrarte en ese circulo vicioso que te hace rodar cuesta abajo, hasta destruirte.
Pínchate cada día de esperanza, inhala aires de alegría, fúmate la voluntad a paquetes, bebe copas llenas de optimismo, que te hagan ser ese Ser maravilloso que todos tenemos dentro.
Rompe tus cadenas.

CERRANDO CÍRCULOS


CERRANDO CÍRCULOS (de Pablo Coelho) 

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida, si insistes en permaner en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.

Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos.  Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, deja ir momentos de la vida que se van clausurando...

Terminaste con tu trabajo? ¿se acabó la relación?, ¿ya no vive más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La amistad se acabó?...
Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender po qué sucedió tal o cuál hecho...

El desgaste sería infinito porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanas, todos y todas, estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o con momentos  de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado.  Ni siquiera preguntándonos por qué.  Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas  inexistentes, ni tener vínculos con quien  no quiere estar vinculado a nosotros.

No.  Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!  Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar.  Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, deprenderse.  En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar.  Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente.  El pasado ya pasó.

No esperes que te devuelvan, que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú...suelta el resentimiento, el prender tu "televisión personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte mentalmente, envenenarte, amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás.  Porque si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte, ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar"(a qué), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron.

¿Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo! si no, dejálos ir, cierra capítulos.  Dite a tí mismo que no...que no vuelves.

Pero no por orgullo ni soberbia, sino xque ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio.  Ya no eres el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses , hace un año, por lo tanto, no hay nada a qué volver.

Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo.  Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, xque en la vida nada se queda estático.  Es salud mental, amor x ti mismo..desprender lo que ya no está en tu vida.

Recuerda que nadie es indispensable, ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir xque: cuando veniste a este mundo "llegaste" sin ese adhesivo, por la tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr xque, te repito,¡nada ni nadie nos es indispensable! Sólo es costumbre, apego, necesidad.

Pero... vamos...cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta.  Hay tantas palabras para significar salud mental  y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

"ESA ES LA VIDA......"

domingo, 21 de noviembre de 2010

ADVERSIDAD

Hay dos tipos de Adversidad en la vida: Las Adversidades que vienen por si solas; esas hay que sobrellevarlas bien pues son parte de nuestra probación.
Y las adversidades que nosotros mismos buscamos y hay que pagar el precio.

CONTINÚA VIVIENDO CON AMOR

     Para hoy, Señor, dame entusiasmo, que actué en cada momento del día con una entrega total.

     Para hoy, Señor, dame paciencia y una gran fortaleza para aceptar los detalles que nos vas a mandar.

     Para hoy, dame Señor, capacidad para amar cuanto cruce mi camino captando todo lo bello que me  
     das.

     Para hoy, dame, Señor, el don de aceptar a las personas como son y disfrutar mi vida como llega.

     Para hoy, dame Señor, tiempo de orar y llenarme de amor, olvidar mis penas y entregarme a servir a los                                          
      demás.

     Si hoy las cosas no resultan como anhelas, cálmate un poco... no desesperes y continúa viviendo
      con Amor.

DESALOJA TODA ESA BASURA!

     En algún lugar cerca de vuestra casa debe de haber algún terreno baldío... por allí... habrá también todo tipo de material de desecho.
     Al principio, alguien habrá tirado en algún lugar el recién cortado césped, tal vez pensando que no haría daño a nadie; otro babrá ido a arrojar algunos trozos de madera inservibles; después se habrán añadido unos papeles, alguna bolsa de plástico y por ultimo latas y botellas vacías.  El resultado... un basurero.
   "Aquel terreno baldío es semejante, muy semejante, a la mente de muchos de nosotros; en muchos casos la dejamos vacía y abandonada, abierta al libre acceso de elementos externos... Y lo que allí se lanza, allí se queda-  Por supuesto, que a conciencia jamás permitiríamos que nadie introdujera desperdicios en nuestra mente... La mente puede llegar así a convertirse en un verdadero basurero,  lleno de ideas sucias, desechables, que se habrán ido acumulando poco a poco.
     "Hace años puse unos carteles en mi mente, escritos con claras letras de molde, que decían simplemente:´No entrar¨ ´Prohibido el paso¨...
     "... He tenido que desalojar algunos pensamientos cien veces antes de lograr que permanecieran fuera, y nunca he tenido éxito sino hasta después de haberlos reemplazado por algo edificante.
     "No quiero que mi mente sea el depósito de ideas viles, ni de desilusiones, ni de amargura, ni envidia, humillación, rencor, preocupaciones, pesares, ni celos.
     Si os sentís abrumados con tales cosas, es hora de que hagáis una limpieza.  ¡Desaloja toda esa basura! Poned los carteles que digan: ´No entrad´ ´Prohibido el paso¨
                                                                                       (Boyd K. Packer)

sábado, 13 de noviembre de 2010

LOS VALORES Y SU SIGNIFICADO

Los valores y su significado


"Todo valor supone la existencia de una cosa o persona que lo posee y de un sujeto que lo aprecia o descubre, pero no es ni lo uno ni lo otro. Los valores no tienen existencia real sino adherida a los objetos que lo sostienen. Antes son meras posibilidades." (Prieto Figueroa, 1984, p. 186).


¿Qué se entiende por "Valor"? ¿Desde qué perspectiva se aprecian los valores? ¿Cuales son sus características? ¿Cómo valora el ser humano? ¿Cómo se clasifican?

Aún cuando el tema de los valores es considerado relativamente reciente en filosofía, los valores están presentes desde los inicios de la humanidad. Para el ser humano siempre han existido cosas valiosas: el bien, la verdad, la belleza, la felicidad, la virtud. Sin embargo, el criterio para darles valor ha variado a través de los tiempos. Se puede valorar de acuerdo con criterios estéticos, esquemas sociales, costumbres, principios éticos o, en otros términos, por el costo, la utilidad, el bienestar, el placer, el prestigio.

Los valores son producto de cambios y transformaciones a lo largo de la historia. Surgen con un especial significado y cambian o desaparecen en las distintas épocas. Por ejemplo, la virtud y la felicidad son valores; pero no podríamos enseñar a las personas del mundo actual a ser virtuosas según la concepción que tuvieron los griegos de la antigüedad. Es precisamente el significado social que se atribuye a los valores uno de los factores que influye para diferenciar los valores tradicionales, aquellos que guiaron a la sociedad en el pasado, generalmente referidos a costumbres culturales o principios religiosos, y los valores modernos, los que comparten las personas de la sociedad actual.


¿Qué se entiende por valor?

Este concepto abarca contenidos y significados diferentes y ha sido abordado desde diversas perspectivas y teorías. En sentido humanista, se entiende por valor lo que hace que un hombre sea tal, sin lo cual perdería la humanidad o parte de ella. El valor se refiere a una excelencia o a una perfección. Por ejemplo, se considera un valor decir la verdad y ser honesto; ser sincero en vez de ser falso; es más valioso trabajar que robar. La práctica del valor desarrolla la humanidad de la persona, mientras que el contravalor lo despoja de esa cualidad (Vásquez, 1999, p. 3). Desde un punto de vista socio-educativo, los valores son considerados referentes, pautas o abstracciones que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social.


¿Desde cuáles perspectivas se aprecian los valores?

La visión subjetivista considera que los valores no son reales, no valen en sí mismos, sino que son las personas quienes les otorgan un determinado valor, dependiendo del agrado o desagrado que producen. Desde esta perspectiva, los valores son subjetivos, dependen de la impresión personal del ser humano. La escuela neokantiana afirma que el valor es, ante todo, una idea. Se diferencia lo que es valioso de lo que no lo es dependiendo de las ideas o conceptos generales que comparten las personas. Algunos autores indican que "los valores no son el producto de la razón"; no tienen su origen y su fundamento en lo que nos muestran los sentidos; por lo tanto, no son concretos, no se encuentran en el mundo sensible y objetivo. Es en el pensamiento y en la mente donde los valores se aprehenden, cobran forma y significado. La escuela fenomenológica, desde una perspectiva idealista, considera que los valores son ideales y objetivos; valen independientemente de las cosas y de las estimaciones de las personas. Así, aunque todos seamos injustos, la justicia sigue teniendo valor. En cambio, los realistas afirman que los valores son reales; valores y bienes son una misma cosa. Todos los seres tienen su propio valor. En síntesis, las diversas posturas conducen a inferir dos teorías básicas acerca de los valores dependiendo de la postura del objetivismo o del subjetivismo axiológico.


¿Cuáles son las características de los valores?

¿Qué hace que algo sea valioso? La humanidad ha adoptado criterios a partir de los cuales se establece la categoría o la jerarquía de los valores. Algunos de esos criterios son: (a) Durabilidad: los valores se reflejan en el curso de la vida. Hay valores que son más permanentes en el tiempo que otros. Por ejemplo, el valor del placer es más fugaz que el de la verdad. (b) Integralidad: cada valor es una abstracción íntegra en sí mismo, no es divisible. (c) Flexibilidad: los valores cambian con las necesidades y experiencias de las personas. (d) Satisfacción: los valores generan satisfacción en las personas que los practican. (e) Polaridad: todo valor se presenta en sentido positivo y negativo; todo valor conlleva un contravalor. (f) Jerarquía: hay valores que son considerados superiores (dignidad, libertad) y otros como inferiores (los relacionados con las necesidades básicas o vitales). Las jerarquías de valores no son rígidas ni predeterminadas; se van construyendo progresivamente a lo largo de la vida de cada persona. (g) Trascendencia: los valores trascienden el plano concreto; dan sentido y significado a la vida humana y a la sociedad. (h) Dinamismo: los valores se transforman con las épocas. (i) Aplicabilidad: los valores se aplican en las diversas situaciones de la vida; entrañan acciones prácticas que reflejan los principios valorativos de la persona. (j) Complejidad: los valores obedecen a causas diversas, requieren complicados juicios y decisiones.

En una escuela de enseñanza primaria, una maestra se dio cuenta de la vanidad que había en las actitudes de sus alumnos. Valiéndose de una situación fantástica, sugirió al grupo lo divertido que sería crear una ciudad imaginaria. Cada alumno podría desempeñar el trabajo que quisiera. Llevando cuenta de las elecciones hechas por los chicos, el grupo descubrió que tenían varios doctores, abogados e ingenieros. Hubo un individualista que aspiraba a ser vago. A continuación, preguntó al grupo si una ciudad así podría sobrevivir. Entonces se puso de manifiesto la necesidad de agricultores, fabricantes de herramientas, de personas dedicadas a la limpieza de las calles, etcétera. En la discusión que siguió, los chicos se dieron cuenta, por primera vez, no sólo de la importancia que tiene toda ocupación en nuestra sociedad, sino también de las medidas que estaban usando para determinar el valor de una ocupación o de una persona. Los distintos valores de nuestra sociedad que dan importancia a la recompensa monetaria, a la categoría, al servicio social, etcétera, emergieron del inconsciente al interés consciente de todos los miembros del grupo. (Lifton, 1972, pp. 263-264)


¿Cómo valora el ser humano?

¿Cómo expresa sus valoraciones? El proceso de valoración del ser humano incluye una compleja serie de condiciones intelectuales y afectivas que suponen: la toma de decisiones, la estimación y la actuación. Las personas valoran al preferir, al estimar, al elegir unas cosas en lugar de otras, al formular metas y propósitos personales. Las valoraciones se expresan mediante creencias, intereses, sentimientos, convicciones, actitudes, juicios de valor y acciones. Desde el punto de vista ético, la importancia del proceso de valoración deriva de su fuerza orientadora en aras de una moral autónoma del ser humano.


¿Cómo se clasifican los valores? ¿Cuáles tipos de valores existen?


No existe una ordenación deseable o clasificación única de los valores; las jerarquías valorativas son cambiantes, fluctúan de acuerdo a las variaciones del contexto. Múltiples han sido las tablas de valores propuestas. Lo importante a resaltar es que la mayoría de las clasificaciones propuestas incluye la categoría de valores éticos y valores morales. La jerarquía de valores según Scheler (1941) incluye: (a) valores de lo agradable y lo desagradable, (b) valores vitales, (c) valores espirituales: lo bello y lo feo, lo justo y lo injusto, valores del conocimiento puro de la verdad, y (d) valores religiosos: lo santo y lo profano. La clasificación más común discrimina valores lógicos, éticos y estéticos. También han sido agrupados en: objetivos y subjetivos (Frondizi, 1972); o en valores inferiores (económicos y afectivos), intermedios (intelectuales y estéticos) y superiores (morales y espirituales). Rokeach (1973) formuló valores instrumentales o relacionados con modos de conducta (valores morales) y valores terminales o referidos a estados deseables de existencia (paz, libertad, felicidad, bien común). La clasificación detallada que ofrece Marín Ibáñez (1976) diferencia seis grupos: (a) Valores técnicos, económicos y utilitarios; (b) Valores vitales (educación física, educación para la salud); (c) Valores estéticos (literarios, musicales, pictóricos); (d) Valores intelectuales (humanísticos, científicos, técnicos); (e) Valores morales (individuales y sociales); y (f) Valores trascendentales (cosmovisión, filosofía, religión) (p. 53).

"Tiene razón el liberalismo cuando dice que la sociedad es para el hombre y no el hombre para la sociedad, pero diciendo la mitad de la verdad escamotea la otra mitad: que el hombre que se refugia en su "interés privado" y se pone como horizonte el "bien particular" desentendiéndose del Bien Común está violando su dignidad de hombre y da la espalda a la tarea ética que le correspondería en cuanto hombre digno." (Mikel de Viana, 1991, p. 15)


Anécdota del metodólogo principiante


El difunto Heinrich Böll, ganador del Premio Nobel de Literatura, escribió una vez un cuento titulado "Anécdota para socavar la moral de trabajo". Este cuento ilustra de manera bastante entretenida el problema de la modernidad y los valores universales, por una parte, y el tradicionalismo con respecto a costumbres específicas, por otra. Imaginemos un paraíso de vacaciones en el Mediterráneo, tal como hubiera podido existir en Italia o España hace más de 30 años: una playa de arenas blancas y un cielo azul, despejado, con un resplandeciente sol de mañana. Un turista solo - compatriota de Böll y nuestro - camina por la playa, disfrutando de la tranquilidad y el ambiente solitario de las primeras horas de la mañana. Pero, no tarda en darse cuenta de que no está totalmente solo: se encuentra también en este escenario un pescador de la localidad, recostado a la sombra de su embarcación. El turista siente vergüenza por esa flojera tan flagrante que viola su ética protestante, y se pregunta por qué será que el pescador está ocioso a esa hora de la mañana. En vista de que conoce el idioma local, despierta dentro de él su alma de etnógrafo y comienza a interrogar al pobre pescador, preguntándole por qué no está trabajando, como debería.

Nuestro pescador, con la cortesía y paciencia de la mayoría de las víctimas de los etnógrafos y su sed de conocimientos, contesta que hoy tuvo suerte: ya ha obtenido una gran pesca y se la ha vendido al pescadero por un buen precio. En su opinión, ya ganó más que suficiente dinero por hoy. Entonces el turista se escandaliza por esta evidente falta de previsión y advierte al pescador que debe poner más atención a las eventualidades futuras: es posible que no siempre tenga tanta suerte como hoy y, por lo tanto, sería conveniente guardar dinero para los tiempos malos. Es más, el pescador debe pensar en su familia en caso de un accidente grave y debe también guardar para un posible desastre. El pescador continúa amistoso y paciente, y le explica que conoce bien su trabajo, con todos los trucos y que, por consiguiente, confía en que siempre pescará suficiente, aunque quizás no tanto como hoy. Y si llegase a suceder lo peor -¡que Dios no quiera!- no hay por qué desesperarse; después de todo, tiene muchos familiares y buenos amigos que sin duda estarían dispuestos a ayudar a su familia en caso de mala suerte.

Entretanto, mi compatriota ha pasado de etnógrafo a experto en desarrollo: comienza a describir un futuro brillante, espléndido, para el pescador, con tal que éste demuestre estar dispuesto a aceptar la orientación de su benévolo asesor. El pescador no tiene sino que utilizar su tiempo al máximo, en lugar de permanecer ocioso; así podría pescar más cada día. El dinero extra de esta pesca se podría invertir en modernos equipos para pescar aún más y así obtener más ingresos adicionales. De esta manera, el pescador podría invertir más dinero y eventualmente comprarse un buen barco, y así sucesivamente... Después de algunas fantasías más, el experto en desarrollo en potencia ya se está imaginando la compra de helicópteros propios para llevar suministros frescos a la cadena de restaurantes de lujo especializados en pescado. La paciencia de la víctima de tan buenos consejos comienza a desvanecerse. Interrumpe a mi compatriota para preguntarle por qué debe pasar tanto trabajo para semejante desarrollo. En este punto, el desarrollista amateur se siente triunfante: "Si logras todo esto, tendrá suficiente dinero para hacer todo lo que quiera el resto de su vida". "Eso está muy bien - le contesta el pescador - pero eso es lo que ya estoy haciendo... (Schiel, 1991, pp. 63-64)

miércoles, 27 de octubre de 2010

SI TÚ CAMBIAS ES IMPOSIBLE QUE EL MUNDO SE MANTENGA IGUAL


Si Tu Cambias Es Imposible Que El Mundo Se Mantenga Igual
Las relaciones que las personas mantienen con los otros, es quizá el factor que más ayuda a mantener armonía y paz entre las naciones. Por eso la diplomacia es la primera opción en el caso de malentendidos.

Mantener saludables y armoniosas relaciones, con todas(o al menos, la mayoría) las personas, garantiza una existencia pacifica, prospera y llena de alegría y felicidad. Sin importar si son relaciones de familia, en sus empleos o con la sociedad en general, buenas relaciones representan paz, armonía y riqueza.

¿Desea mejorar alguna relación? ¿Debería exigir, gritar o llorar o quizá o maldecir? ¿Se debería pedir?

Es indudable que una palabra dulce atrae y desarma a las demás personas. Si puedes hablar, y, hablando se resuelve el problema, entonces hablar sería la solución. Pero ¿Qué pasa cuando la otra persona no desea hablar, no está cerca para hablar o sencillamente es difícil hablar con ella por cualquier motivo?

Si tú deseas mejorar la relación con los demás, nos dice Corentt, no necesitas hablarles, no necesitas exigirles o pedirles. Solo debes cambiar tu mentalidad. Solo debes cambiar tus ideas. Solo debes cambiar tus creencias subconscientes.

Tú eres un ser tan poderoso que cuando tú cambias, todo el mundo cambia contigo. Si tú cambias es imposible que el mundo se mantenga igual. Lo opuesto también es cierto, si tu no cambias es imposible que el mundo cambie.

Todo lo que tienes a tu alrededor tu lo has creado. Tus aparentes enemigos, como Corentt lo explica en uno de sus libros, son en realidad tus mejores amigos. Pero algunas personas están tan obsesionadas con la existencia de la maldad, el miedo y el odio que fuerzan a las otras a tratarlos mal. Son ellas las que tienen pensamientos errados. Los demás solo se amoldan a sus requerimientos.

Si tú modificas tus pensamientos, explica Corentt, entonces el mundo te sigue. Es imposible que no lo haga, ya que tú lo sostienes en tu mente. Si deseas excelentes relaciones con todos, debes creer que las personas te aman, y amarlas. Por eso Jesús dijo amad a los otros, tanto amigos como enemigos. También dijo "no saben lo que hacen". Las personas no saben lo que hacen, solo actúan según uno les ordena con sus creencias.

¿Qué prefieres, creer en el mal y ser víctima o creer en el bienestar y la felicidad y ser el amo? Tu solo creas tu mundo. Tú creas tus relaciones. Tú creas tu mundo.

Tú debes creer que todas las personas son buenas, tú debes creer en la bondad. Tú debes esperar que todos te traten bien.

Si alguien se enriquece muy rápidamente ¿qué piensas? ¿Cómo crees que consiguió su fortuna? La forma correcta de creer, es pensar que esa persona trabajó inteligentemente y ese trabajo produjo sus frutos. Cuando tú piensas así de los demás, entonces eso mismo ocurre en su vida. Si crees que los demás se enriquecieron de forma fácil y honesta eso ocurrirá contigo también.

Si tú piensas que todas las personas son buenas, solo personas buenas te encontrarás. Si piensas y crees que tu pareja te ama y te aprecia y eres lo más importante para ella, así será.

Tú eres el amo del mundo. En tus relaciones y en tu riqueza, en tu felicidad, tú llevas el mando. Úsalo para ser feliz, sano, millonario o millonaria.

Ve programas positivos, lee excelentes libros, en especial te recomiendo leer libros en los que aprenderás como funcionan en verdad las relaciones, la mente y el universo. Leyendo buenos libros tus relaciones mejorarán de forma increíble, te enriquecerás de forma acelerada.

Si deseas éxito, riqueza, felicidad, libertad, alegría y todo lo bueno y deseable de este mundo te recomiendo que leas todos los libros de Corentt. La paz, la riqueza, el éxito y la sabiduría son sus efectos.

Recuerda en todo momento que el universo es tu cuerpo. Embellécelo. Hazle un maquillaje, una cirugía y vuélvelo bello y sano y rico.

Tu lo puedes todo, tu eres el amo.

EL MIEDO. rEFLEXIONES DE SUPERACIÓN PERSONAL.




El miedo. Reflexiones de superación personal

“Saber que se puede querer que se pueda. Quitarse los miedos sacarlos afuera pintarse la cara COLOR ESPERANZA, tentar al futuro con el corazón.”
Canción de Diego Torres.

“He aprendido a sentir el mundo externo como ENERGÍA y por eso siento el miedo como energía inestable. EL MIEDO el sensor de la COLUMNA VERTEBRAL.”

Con estas ideas expresadas por Elaine de Beauport quiero decirles que: Los humanos estamos viviendo tiempos difíciles y por eso nos preguntamos ¿existirán algunas conductas que puedan ayudarnos a tener aproximaciones comunes?

Escuché que estamos viviendo una crisis. Leí que según la Física Nueva todo es energía y por eso me vuelvo a preguntar:

¿Será que cuando pierdo energía no me siento miedoso-a? .Evidentemente eso nos descorazona y no atinamos ni intentamos salir de este abismo donde todos estamos cayendo. Entonces no nos queda más que aprender a sacar las alas para volar y asistimos a talleres, conversamos y encontramos los hilos finos que estamos colocando sobre nuestro dorso, para aligerar el peso sacar las alas y despegar.

Pienso como mi prima Aura y mi maestra Elaine de Beauport, que las experiencias de perder, perder del pasado bien sea de niños, de jóvenes –nos alejan del dialogo y se presentan como obstáculos, ellos fueron: Regaños en la niñez, quejas en la edad adulta, quejas y criticas continuas. Soy reiterativa y por eso me pregunto ¿en mi familia se dialogó, o se dialoga? En la escuela, en las empresas... La respuesta que recibo es un profundo silencio acompañado de un fuerte dolor.

Si lo escucho de mi voz interna misma es así, tendremos que aprender a dialogar para evitar conflictos y si estos estén instalados volveremos a resolver con el HABLA para identificar RABIAS, expresar DESEOS y encontrar las acciones que, en terreno común satisfagan, calmen para quitarme el miedo.

Los seres humanos intentamos movernos cuidadosamente evitando la violencia pero después estamos muy preocupados con las dificultades que se nos están presentando y volvemos a caernos de la línea del amor donde todos, estamos bien.

En este cuadro no nos queda otro camino que trabajar duro para que juntos podamos salir de la RABIA y la TRISTEZA, evitando tanto SUFRIMIENTO.
Necesitamos aprender a aprender a jugar –como dice Beauport- el deporte que ella llama GANAR-GANAR, uniendo las MENTES para atender y ocuparnos de esta inmensa necesidad de PAZ que tenemos todos los habitantes de este precioso planeta azul llamado Tierra.

Necesitamos entrenarnos como de facilitadores de MESAS DE DIALOGO, para la solución de los conflictos del día a día pues al final son las pequeñas situaciones quienes forman el cúmulo que se agiganta, que amenaza y que nos acorrala.

En el Universo todo es complementario y si usamos pensamiento positivo podríamos aprender a usar el término fusionar para unir, enlazar a todos los seres y a las instituciones educativas con el fin de amplificar la ENERGÍA de nuestros pensamientos que es donde radica la Paz.

Con esos conceptos tú y la totalidad de la humanidad podemos disponernos a sembrar la PAZ acompañándonos con SUEÑOS LÚCIDOS.

¿Qué es lo que nos falta y que podemos hacer? – Lo primero sería poner mi pie donde está mi boca. Lo segundo evitar palabras CALIENTES pues toda crítica es destructiva cuando se hace sin apoyo y sin ofrecer soluciones.

Tanto EMOCIÓN nos está matando, lo que se necesita es diálogo persistente con una actitud de no abandonar las mesas pues de lo contrario los asuntos quedaran debajo del mantel y eso sería inconsecuencia. Quiénes tienen un LÍMBICO (emociones) muy sensible cocinan los reconcomios, entonces el MIEDO sale corriendo y se refugia en el CEREBRO BÁSICO o REPTIL (el cuerpo) manifestándose en enfermedades. Además el miedo sale maltratado por los pensamientos que se encabritan.

Hasta aquí me puedo permitir hacer esta serie de consideraciones, las cuales me parecen válidas. Los invito a participar en los talleres que el Instituto Mead de Venezuela. donde se aprenderá “Como Resolver Conflictos para Lograr Acuerdos

7 consejos para no tener miedo a perder.




7 consejos para no tener miedo a perder
Autor: Carlos Eduardo Nava Condarco

El triunfo y la derrota son hermanos siameses que solo pueden explicarse en su íntima coexistencia. Por lo tanto el “miedo a perder” puede igualmente ser entendido como el “miedo a ganar”, porque todo aquel que quiere alcanzar la victoria implícitamente reconoce la existencia y la probabilidad de la derrota; y si se pone en acción es básicamente producto de que su amor por la victoria es superior a su temor por la derrota.

Entre los motivos más importantes de tribulación que tienen las personas se encuentra el poderoso “temor a perder“. Este es un factor recurrente como causa de parálisis para enfrentar tanto las oportunidades como las adversidades que presenta la vida. No son pocas las personas que tienen una existencia limitada y mediocre solamente por el miedo que les representa hacer cualquier cosa que involucre riesgo de perder algo.

Estos seres acuden a un equivocado sentido de la seguridad y se refugian en la inacción y en un sentido tan conservador de la vida que incluso atenta contra la dinámica natural de las cosas. Y por supuesto nada positivo emerge de enfrentarse a la naturaleza de las cosas: porque la vida es en esencia cambio dinámico, transformación, lucha. Entender que las cosas pueden ser de otra manera por efecto de nuestros temores es absurdo. El miedo, en realidad, cuando constituye huésped permanente de nuestro carácter origina una espiral interminable de zozobra, ausencia de paz y fracaso.

En una buena parte de los casos el miedo a perder es producto de un espíritu débil. La dimensión espiritual del hombre se manifiesta fundamentalmente a través de la Fe y ésta es justamente la que se encuentra ausente entre aquellos que profesan un agudo temor a perder. La Fe transmite seguridad en el porvenir.

En otros casos el miedo a perder es producto de un alma débil. En el alma se refugia la plataforma de emociones y de racionalidad del hombre, de allá emerge el deseo, el valor, la confianza, la seguridad, la suficiencia y hasta el propio orgullo; todos ellos constituyen elementos lastimados en aquellas personas que se paralizan por efecto del temor.

Y por último existe otro factor que explica también el fenómeno, uno que probablemente tiene aristas de mayor dramatismo: el miedo a perder se manifiesta entre aquellos que no quieren ganar.
Podemos suponer que las personas que tienen “miedo a perder” en realidad son personas que quieren ganar como cualquier otro; es decir, “no es que no quiera ganar, sólo que tengo miedo de perder”; sin embargo esta deducción no es apropiada porque en la vida sólo gana aquel que ha perdido y sólo pierde aquél que quiere ganar. Esta es la dinámica básica. El triunfo y la derrota son hermanos siameses que solo pueden explicarse en su íntima coexistencia. Por lo tanto el “miedo a perder” puede igualmente ser entendido como el “miedo a ganar”, porque todo aquel que quiere alcanzar la victoria implícitamente reconoce la existencia y la probabilidad de la derrota; y si se pone en acción es básicamente producto de que su amor por la victoria es superior a su temor por la derrota.

Cuando la interpretación del “temor a perder” alcanza la esfera del deseo de ganar se convierte ya en un problema complejo para el hombre y para la sociedad de la que forma parte, porque este tipo de persona construye y produce poco, limita su capacidad competitiva y puede convertirse en una víctima de la ineludible dinámica que forma la vida.

Las familias y las sociedades deben formar hombres de victoria si quieren desarrollarse y quieren prosperar. En esto no puede haber elección, por lo menos de carácter consciente.

En el ámbito familiar muchos padres se preocupan de los casos en que un hijo “no sabe perder” y en ello concentran su preocupación y sus medidas correctivas. Lo apropiado, sin embargo, no radica en enseñar a los hijos “cómo perder” sino “cómo ganar”, porque en el amor por la victoria se encuentra la lección esencial del carácter que tienen las derrotas y la forma en la que deben tratarse para que no se interpongan en el camino del triunfo. Esencialmente es quien sabe ganar el que, a la vez, sabe perder.

En el ámbito social están extendidos los mecanismos de socorro y de asistencialismo para el que pierde, en tanto que la política apropiada es enseñarle a ganar.

Son extensas y variadas las enseñanzas que tenemos a mano para Aprender a Ganar pero entre todas ellas algunas son las más apropiadas para vencer el temor:

1.- Visualizar fijamente la meta, el objetivo. La victoria siempre está adelante, no está ni atrás, ni a derecha ni a izquierda. El camino al triunfo es un túnel perfecto, hay una sola salida. Si quiere entiéndalo de esta manera: el tren no llega por delante, el tren viene por atrás.

2.- Caminar sin detenerse. Caminar hacia adelante, no parar. El mejor consejo en esta etapa proviene de un hermoso anuncio publicitario: “keep walking”, siga caminando. Cuando más difícil sea la jornada, cuando más lejana se presente la meta y cuando menores sean las fuerzas: siga caminando. Cuando las probabilidades de alcanzar el triunfo sean pequeñas: siga caminando. Cuando se perdió la posibilidad de alcanzar el objetivo: siga caminando. La derrota definitiva no alcanza nunca a quienes siguen caminando, más bien son ellos quienes caminando sin parar, un día alcanzan la victoria.

3.- Cuando el camino se emprende con Fe y virtuosismo tanto la victoria como la derrota constituyen ganancia . El hombre de bien, el hombre que hace las cosas bien y para bien debe entender que la derrota o la perdida se produce “por algún buen motivo”.

Compréndase siempre que la vida premia (más temprano que tarde) al hombre de bien. Ninguna premisa diferente puede apropiarse de nuestras mentes. La máxima del pago de bien por bien es matemática y el triunfo para el que persevera es una determinación estadística.

4.- No son precisamente los hombres de poderosa visión, de agudo intelecto o de incansable sacrificio quienes ganan la carrera por la vida o quienes desconocen el temor de perder; son los hombres que entienden las sencillas afirmaciones hechas antes quienes poseen las mejores oportunidades.

5.- El dinero, la fama, el poder, el amor se pueden perder en alguna circunstancia de la vida, pero uno no puede perderse a sí mismo, porque somos nuestro único y principal activo. Nosotros ya éramos alguien antes del dinero, antes de la fama, del poder o del amor y lo seguimos siendo ahora. Nuestra existencia es un libro hermoso formado por muchos capítulos, cada uno tiene una importancia trascendental, cada uno hay que leerlo y vivirlo para entender y disfrutar del conjunto. Cuando un capítulo termina otro se inicia y la historia continúa con el mismo vigor, con el mismo interés. Este hermoso libro solo se pierde cuando su vivencia queda trunca en algún capítulo y allí lo abandonamos. Por lo demás sólo cuando nuestro viaje por la vida ha terminado puede alguien concluir si se ha tratado de una historia de victoria o de derrota. Sólo entonces la obligación con nuestro destino ha terminado.

6.- Todo lo que tenemos en la vida es un REGALO y resulta bueno no aferrarse a nada más allá de lo razonable. Corresponde dar una buena pelea y defender todo lo que hemos conseguido, pero allí termina el imperativo. Si hemos sembrado bien, los regalos seguirán apareciendo en la vida. Ninguna vida puede medirse en términos del “derecho” por aquello que tenemos. Desde el momento que no nos asiste derecho alguno para seguir vivos al día siguiente, todo lo demás sólo forma parte de una bendición que debe reconocerse con humildad.

7.- Consideremos que todo aquello que perdamos en el afán de alcanzar victorias constituye una semilla más que garantiza una futura cosecha. Ofrendemos nuestra pérdida como la entrega de un obsequio en beneficio de nuestras acciones y de nuestras ideas, por un impulso de amor a nuestros sueños, acatamiento a nuestra sana ambición y solidaridad con nuestro esfuerzo.

También reflexionemos en lo siguiente: el temor a perder, aquel que paraliza nuestras acciones, tiene en sí mismo una trágica Incoherencia, pues ¿cómo podemos valorar lo que hoy tenemos miedo de perder sin entender que en su momento algo tuvimos que hacer para ganarlo?

¡Algo bueno hicimos para ganar lo que hoy tenemos! Y nunca lo hubiéramos conseguido si entonces nos gobernaba la parálisis que hoy nos genera el miedo a perder.

La vida es un milagro maravilloso y tenemos la obligación de ganarnos sus favores.

Ningún presente nos ha sido entregado en esta tierra para atesorarlo, todo fruto tiene que ser nuevamente sembrado para multiplicar las bendiciones. Al final del viaje solo tiene valor aquello que se ha hecho y lo que se ha entregado, porque todo lo demás efectivamente se pierde sin remedio.

¿Cómo está nuestro amor propio?, ¿qué tanto nos valoramos?, ¿hemos olvidado que pertenecemos a la estirpe de quienes domaron la naturaleza y conquistaron la tierra?, ¿somos parte de ésa especie que dominó los mares y conquistó el espacio?, ¿estamos conscientes que mucha gente perdió incluso la vida para que hoy seamos lo que somos?

¿Qué ejemplo deseamos dejarle a nuestros hijos?, ¿el de hombres timoratos, pusilánimes, cortos de visión y carentes de ambiciones básicas o el de hombres valerosos, capaces de dominar sus temores y de retar a la vida con los puños por delante?

Sabiamente decía Franklin Delano Roosevelt que sólo debemos tenerle miedo al miedo mismo.