martes, 4 de junio de 2013

EL CORAZÓN DE UNA MUJER

Las mujeres tienen una fuerza que amedrenta a los hombres. Ellas cargan con los niños, las fatigas, los desvelos... pero las sostiene la esperanza, el amor y la alegría. Sonríen cuando quieren gritar.

Cantan cuan...do quieren llorar. Lloran cuando están felices... y ríen cuando están nerviosas. Luchan por lo que creen. Se levantan contra la injusticia.

No toman un "no" por respuesta cuando creen que hay
una solución mejor.

Salen con sus viejos zapatos para que sus hijos tengan un par nuevo. Acompañan a una amiga temerosa al médico. Aman incondicionalmente. Lloran cuando sus hijos se destacan y aplauden cuando un amigo progresa.. Son felices cuando oyen hablar de un nacimiento o de un nuevo matrimonio.

Se les rompe el corazón cuando un amigo fallece.

Sienten tristeza cuando algún familiar muere y, sin embargo, tienen fuerza aunque crean que no la tienen y la sacan de donde sea.

Saben que un abrazo y un beso pueden sanar un corazón roto. Las mujeres vienen en todos los tamaños, colores y formas. Manejarán un auto, volarán, caminarán, correrán o te mandarán un e-mail para demostrarte cuánto les interesas. El corazón de la mujer es lo que hace girar al mundo. Las mujeres hacen mucho más que dar a luz. Ellas dan alegría y esperanza. Tienen compasión e ideales. Dan apoyo moral a su familia y a sus amigos. Las mujeres tienen mucho que decir y mucho que dar. Por eso el Mundo Gira alrededor de Ellas !

Con la fuerza interior y la fe restablecida, levántate en busca de nuevos horizontes.
Cada nuevo día es un regalo y una oportunidad para superarse, para recomenzar nuestra lucha, para rectificar, para ser felices...

Junto al sol las esperanzas de un nuevo día brillan al amanecer.

Un nuevo día, una nueva oportunidad para hacer historia. Escribe la historia de tu vida con palabras de amor.

Un nuevo día, hoy tienes la oportunidad de ser mejor. Lo que hoy hagas que sea mejor de lo q...
ue ayer hiciste, para superarlo mañana.
Un nuevo día, para olvidarse del conformismo y no pensar que ya lo hemos dado todo en la vida. Si piensas que ya lo has dado todo, solamente te estás negando la oportunidad de ser mejor.


Piensa a cada momento que todo lo que hagas puede ser aún mejor, y tu espíritu de lucha te impulsará en este nuevo día por el sendero del éxito y la felicidad.

Un nuevo día, donde el éxito toca a tu puerta.
No olvides que el éxito no es una casualidad sino la recompensa
• para quien lo buscó y luchó por él,
• para quien al caer supo levantarse,
• para quien necesitó ayuda y supo pedirla,
• para quien cuando se sintió solo buscó compañía,
• para quien cuando tuvo duda buscó a un consejero,
• para quien antes de buscar ser entendido pudo entender,
• para quien estuvo dispuesto a empezar en cualquier momento,
• para quien comprendió que el amor es la fiel recompensa de amar.
Ultima carta a mi ex
Hola, después de tanto tiempo que juré no volver a hablarte o escribirte aquí me encuentro, escribiéndote este mail y dándome cuenta que aún me tiembla el pulso al pensar en tí. Pero el motivo del mail no es el mismo que el de otros. No te escribo para decir que aún te amo ni para decir todo el rencor que te guardo, porque sinceramente ya no siento ninguna de esas dos cosas.
Quería expresarte lo que sentí al cruzarte en la calle hace un par de semanas. ¡Al mirarte a los ojos aquel instante me quedé helada! y solo se me cruzó por mi cabeza una palabra… ¡Gracias!
Gracias por haberme hecho esta persona que soy ahora. Por haberme hecho más segura, más inteligente, más sensible… Menos inocente. Gracias por haberme enseñado que los cuentos de amor de princesas y príncipes son solo eso, cuentos.
Me enseñaste que en la vida hay personas buenas, pero también personas malas que se disfrazan de buenas. Gracias por haberme enseñado que decir te amo, no son palabras sagradas, que son palabras que cualquiera puede decir, pero no todos podemos sentir.
Me enseñaste a que por más que yo le abra a alguien las puertas de mi casa, de mi familia, de mi corazón, de mi cama, de mi vida, no quiere decir que esa persona me las abra a mí también.
Gracias por haberme dicho mirándome a los ojos que me amabas, que nunca me engañaste, que yo era la mujer de tú vida con la que querías tener hijos… En fin, gracias por tantas mentiras. Aprendí a ya no enamorarme de palabras sino de hechos. Gracias por todas las veces que me culpaste por nuestra relación.
Ahora sé que yo hice todo lo que estaba a mi alcance por buscar lo mejor para todos y creo que lo logré. Mirando atrás, puedo decir que el año pasado me trajo más cosas malas que buenas pero también fue el año que más crecí. Me di cuenta de lo mucho que me desvalorizaba y lo mucho que me desvalorizaron… Y ya no soy aquella nena inocente que se creía todo lo que le decían.
Cuando te crucé en la calle al ver tus ojos ya no vi a aquel chico dulce del que hace un año me enamoré… Dentro de tus ojos solo vi un gran vacío y me di cuenta de que estaba enamorada de una ilusión, de una mentira, de un cuento, de una máscara. Pero no te culpo por eso, al contrario, te agradezco porque la desilusión me genera más ganas de conocer a una persona verdadera que me devuelva todo lo que yo le doy, sin tantas palabras y con más hechos.
Creo que ya te dije todo lo que sentí realmente necesitaba desahogarme, espero no haber sido mucha molestia. Finalmente gracias por haber sido el mayor error y la mejor lección. Tantas lágrimas no fueron en vano.