jueves, 27 de enero de 2011

EL SER EXCELENTE

Ser excelente:  Es hacer las cosas, no buscar razones para demostrar que no se pueden hacer.
Ser excelente:  Es comprender que la vida no es algo que se nos da ya hecho, sino que tenemos que  
                            producir  las oportunidades para alcanzar el éxito.                    
Ser excelente:  Es comprender que con base en una férrea disciplina, es factible forjar un carácter de
                          triunfadores.
Ser excelente:  Es trazarse un plan y lograr los objetivos deseados a pesar de las circunstancias.
Ser excelente:  Es levantarse cada vez que se fracasa, con espíritu de aprendizaje y superación.
Ser excelente:  Es reclamarse a sí mismo el desarrollo pleno de nuestras potencialidades buscando
                           incansablemente la realización.    
Ser excelente:  Es entender que a través del privilegio diario de nuestro trabajo podemos alcanzar la
                           realización.  
Ser excelente:  Es ser creador de algo: Un sistema, un puesto, una empresa, un hogar, una vida.
Ser excelente:  Es ejercer nuestra libertad y ser responsables de cada una de nuestras acciones.
Ser excelente:  Es levantar los ojos de la tierra, elevar el espíritu y tener Fe, que podemos lograr lo
                           imposible.    

lunes, 3 de enero de 2011

EL JUZGAR A LOS DEMAS

  Constantemente estamos diciendo que en todo hay un lado bueno y un lado malo, que hay cosas buenas y correctas y cosas incorrectas y que por lo mismo la humanidad se divide en buena o mala.
     Pero a qué lado pertenecemos nosotros? Quién nos ha nombrado jueces para separar a los buenos de los malos? De qué lado me colocaría yo? De qué lado me colocarían los demás?.
     Conviene plantearse estas interrogantes porque cuando simulamos hacer un examén de nuestros actos nos consideramos ser menos malos que los demás y llegamos a la conclusión de que quiénes deben de cambiar son los demás ya que nosotros creemos estar actuando con toda propiedad.
     Calificándolos a ellos somos en extremo minuciosos y rígidos, pero al simular juzgarnos a nosotros mismos somos blandos y nuestros defectos los consideramos pequeñeces ante los que vemos en los demás.
     Pero si nuestras deficiencias las colocáramos en ellos, valdría la pena preguntarnos con toda sinceridad si las seguiríamos viendo igual de insignificantes o nos escandalizaríamos por su gravedad.
     Cuidado! Nadie nos ha nombrado jueces de la vida de otros ni se nos ha dado el diploma de perfectos.  No pretendamos ser rígidos acusadores de otros, no vaya a ser que cuando Dios venga y seamos juzgados, nuestra severidad sea aplicada.
     Que nuestros juicios sean de tal modo cuidadosos, que no condenemos a otros por faltas menores que las nuestras.
      
                                              Lucas 6:37-42
                                              Juan 8:2-11

domingo, 2 de enero de 2011

EN VIDA HERMANO

A la gente de tu casa,
Al amigo cerca o lejos....
EN VIDA, HERMANO
No esperes a que se muera,
La gente para quererla,
Y HACERLE SENTIR tu afecto,
EN VIDA, HERMANO
Tú serás muy feliz,
Si aprendes a hacer felices
A todos los que conoces
EN VIDA, HERMANO.
Nunca visites panteones
Ni llenes tumbas de flores,
Llena de amor corazones.
EN VIDA, HERMANO.