miércoles, 27 de octubre de 2010

SI TÚ CAMBIAS ES IMPOSIBLE QUE EL MUNDO SE MANTENGA IGUAL


Si Tu Cambias Es Imposible Que El Mundo Se Mantenga Igual
Las relaciones que las personas mantienen con los otros, es quizá el factor que más ayuda a mantener armonía y paz entre las naciones. Por eso la diplomacia es la primera opción en el caso de malentendidos.

Mantener saludables y armoniosas relaciones, con todas(o al menos, la mayoría) las personas, garantiza una existencia pacifica, prospera y llena de alegría y felicidad. Sin importar si son relaciones de familia, en sus empleos o con la sociedad en general, buenas relaciones representan paz, armonía y riqueza.

¿Desea mejorar alguna relación? ¿Debería exigir, gritar o llorar o quizá o maldecir? ¿Se debería pedir?

Es indudable que una palabra dulce atrae y desarma a las demás personas. Si puedes hablar, y, hablando se resuelve el problema, entonces hablar sería la solución. Pero ¿Qué pasa cuando la otra persona no desea hablar, no está cerca para hablar o sencillamente es difícil hablar con ella por cualquier motivo?

Si tú deseas mejorar la relación con los demás, nos dice Corentt, no necesitas hablarles, no necesitas exigirles o pedirles. Solo debes cambiar tu mentalidad. Solo debes cambiar tus ideas. Solo debes cambiar tus creencias subconscientes.

Tú eres un ser tan poderoso que cuando tú cambias, todo el mundo cambia contigo. Si tú cambias es imposible que el mundo se mantenga igual. Lo opuesto también es cierto, si tu no cambias es imposible que el mundo cambie.

Todo lo que tienes a tu alrededor tu lo has creado. Tus aparentes enemigos, como Corentt lo explica en uno de sus libros, son en realidad tus mejores amigos. Pero algunas personas están tan obsesionadas con la existencia de la maldad, el miedo y el odio que fuerzan a las otras a tratarlos mal. Son ellas las que tienen pensamientos errados. Los demás solo se amoldan a sus requerimientos.

Si tú modificas tus pensamientos, explica Corentt, entonces el mundo te sigue. Es imposible que no lo haga, ya que tú lo sostienes en tu mente. Si deseas excelentes relaciones con todos, debes creer que las personas te aman, y amarlas. Por eso Jesús dijo amad a los otros, tanto amigos como enemigos. También dijo "no saben lo que hacen". Las personas no saben lo que hacen, solo actúan según uno les ordena con sus creencias.

¿Qué prefieres, creer en el mal y ser víctima o creer en el bienestar y la felicidad y ser el amo? Tu solo creas tu mundo. Tú creas tus relaciones. Tú creas tu mundo.

Tú debes creer que todas las personas son buenas, tú debes creer en la bondad. Tú debes esperar que todos te traten bien.

Si alguien se enriquece muy rápidamente ¿qué piensas? ¿Cómo crees que consiguió su fortuna? La forma correcta de creer, es pensar que esa persona trabajó inteligentemente y ese trabajo produjo sus frutos. Cuando tú piensas así de los demás, entonces eso mismo ocurre en su vida. Si crees que los demás se enriquecieron de forma fácil y honesta eso ocurrirá contigo también.

Si tú piensas que todas las personas son buenas, solo personas buenas te encontrarás. Si piensas y crees que tu pareja te ama y te aprecia y eres lo más importante para ella, así será.

Tú eres el amo del mundo. En tus relaciones y en tu riqueza, en tu felicidad, tú llevas el mando. Úsalo para ser feliz, sano, millonario o millonaria.

Ve programas positivos, lee excelentes libros, en especial te recomiendo leer libros en los que aprenderás como funcionan en verdad las relaciones, la mente y el universo. Leyendo buenos libros tus relaciones mejorarán de forma increíble, te enriquecerás de forma acelerada.

Si deseas éxito, riqueza, felicidad, libertad, alegría y todo lo bueno y deseable de este mundo te recomiendo que leas todos los libros de Corentt. La paz, la riqueza, el éxito y la sabiduría son sus efectos.

Recuerda en todo momento que el universo es tu cuerpo. Embellécelo. Hazle un maquillaje, una cirugía y vuélvelo bello y sano y rico.

Tu lo puedes todo, tu eres el amo.

EL MIEDO. rEFLEXIONES DE SUPERACIÓN PERSONAL.




El miedo. Reflexiones de superación personal

“Saber que se puede querer que se pueda. Quitarse los miedos sacarlos afuera pintarse la cara COLOR ESPERANZA, tentar al futuro con el corazón.”
Canción de Diego Torres.

“He aprendido a sentir el mundo externo como ENERGÍA y por eso siento el miedo como energía inestable. EL MIEDO el sensor de la COLUMNA VERTEBRAL.”

Con estas ideas expresadas por Elaine de Beauport quiero decirles que: Los humanos estamos viviendo tiempos difíciles y por eso nos preguntamos ¿existirán algunas conductas que puedan ayudarnos a tener aproximaciones comunes?

Escuché que estamos viviendo una crisis. Leí que según la Física Nueva todo es energía y por eso me vuelvo a preguntar:

¿Será que cuando pierdo energía no me siento miedoso-a? .Evidentemente eso nos descorazona y no atinamos ni intentamos salir de este abismo donde todos estamos cayendo. Entonces no nos queda más que aprender a sacar las alas para volar y asistimos a talleres, conversamos y encontramos los hilos finos que estamos colocando sobre nuestro dorso, para aligerar el peso sacar las alas y despegar.

Pienso como mi prima Aura y mi maestra Elaine de Beauport, que las experiencias de perder, perder del pasado bien sea de niños, de jóvenes –nos alejan del dialogo y se presentan como obstáculos, ellos fueron: Regaños en la niñez, quejas en la edad adulta, quejas y criticas continuas. Soy reiterativa y por eso me pregunto ¿en mi familia se dialogó, o se dialoga? En la escuela, en las empresas... La respuesta que recibo es un profundo silencio acompañado de un fuerte dolor.

Si lo escucho de mi voz interna misma es así, tendremos que aprender a dialogar para evitar conflictos y si estos estén instalados volveremos a resolver con el HABLA para identificar RABIAS, expresar DESEOS y encontrar las acciones que, en terreno común satisfagan, calmen para quitarme el miedo.

Los seres humanos intentamos movernos cuidadosamente evitando la violencia pero después estamos muy preocupados con las dificultades que se nos están presentando y volvemos a caernos de la línea del amor donde todos, estamos bien.

En este cuadro no nos queda otro camino que trabajar duro para que juntos podamos salir de la RABIA y la TRISTEZA, evitando tanto SUFRIMIENTO.
Necesitamos aprender a aprender a jugar –como dice Beauport- el deporte que ella llama GANAR-GANAR, uniendo las MENTES para atender y ocuparnos de esta inmensa necesidad de PAZ que tenemos todos los habitantes de este precioso planeta azul llamado Tierra.

Necesitamos entrenarnos como de facilitadores de MESAS DE DIALOGO, para la solución de los conflictos del día a día pues al final son las pequeñas situaciones quienes forman el cúmulo que se agiganta, que amenaza y que nos acorrala.

En el Universo todo es complementario y si usamos pensamiento positivo podríamos aprender a usar el término fusionar para unir, enlazar a todos los seres y a las instituciones educativas con el fin de amplificar la ENERGÍA de nuestros pensamientos que es donde radica la Paz.

Con esos conceptos tú y la totalidad de la humanidad podemos disponernos a sembrar la PAZ acompañándonos con SUEÑOS LÚCIDOS.

¿Qué es lo que nos falta y que podemos hacer? – Lo primero sería poner mi pie donde está mi boca. Lo segundo evitar palabras CALIENTES pues toda crítica es destructiva cuando se hace sin apoyo y sin ofrecer soluciones.

Tanto EMOCIÓN nos está matando, lo que se necesita es diálogo persistente con una actitud de no abandonar las mesas pues de lo contrario los asuntos quedaran debajo del mantel y eso sería inconsecuencia. Quiénes tienen un LÍMBICO (emociones) muy sensible cocinan los reconcomios, entonces el MIEDO sale corriendo y se refugia en el CEREBRO BÁSICO o REPTIL (el cuerpo) manifestándose en enfermedades. Además el miedo sale maltratado por los pensamientos que se encabritan.

Hasta aquí me puedo permitir hacer esta serie de consideraciones, las cuales me parecen válidas. Los invito a participar en los talleres que el Instituto Mead de Venezuela. donde se aprenderá “Como Resolver Conflictos para Lograr Acuerdos

7 consejos para no tener miedo a perder.




7 consejos para no tener miedo a perder
Autor: Carlos Eduardo Nava Condarco

El triunfo y la derrota son hermanos siameses que solo pueden explicarse en su íntima coexistencia. Por lo tanto el “miedo a perder” puede igualmente ser entendido como el “miedo a ganar”, porque todo aquel que quiere alcanzar la victoria implícitamente reconoce la existencia y la probabilidad de la derrota; y si se pone en acción es básicamente producto de que su amor por la victoria es superior a su temor por la derrota.

Entre los motivos más importantes de tribulación que tienen las personas se encuentra el poderoso “temor a perder“. Este es un factor recurrente como causa de parálisis para enfrentar tanto las oportunidades como las adversidades que presenta la vida. No son pocas las personas que tienen una existencia limitada y mediocre solamente por el miedo que les representa hacer cualquier cosa que involucre riesgo de perder algo.

Estos seres acuden a un equivocado sentido de la seguridad y se refugian en la inacción y en un sentido tan conservador de la vida que incluso atenta contra la dinámica natural de las cosas. Y por supuesto nada positivo emerge de enfrentarse a la naturaleza de las cosas: porque la vida es en esencia cambio dinámico, transformación, lucha. Entender que las cosas pueden ser de otra manera por efecto de nuestros temores es absurdo. El miedo, en realidad, cuando constituye huésped permanente de nuestro carácter origina una espiral interminable de zozobra, ausencia de paz y fracaso.

En una buena parte de los casos el miedo a perder es producto de un espíritu débil. La dimensión espiritual del hombre se manifiesta fundamentalmente a través de la Fe y ésta es justamente la que se encuentra ausente entre aquellos que profesan un agudo temor a perder. La Fe transmite seguridad en el porvenir.

En otros casos el miedo a perder es producto de un alma débil. En el alma se refugia la plataforma de emociones y de racionalidad del hombre, de allá emerge el deseo, el valor, la confianza, la seguridad, la suficiencia y hasta el propio orgullo; todos ellos constituyen elementos lastimados en aquellas personas que se paralizan por efecto del temor.

Y por último existe otro factor que explica también el fenómeno, uno que probablemente tiene aristas de mayor dramatismo: el miedo a perder se manifiesta entre aquellos que no quieren ganar.
Podemos suponer que las personas que tienen “miedo a perder” en realidad son personas que quieren ganar como cualquier otro; es decir, “no es que no quiera ganar, sólo que tengo miedo de perder”; sin embargo esta deducción no es apropiada porque en la vida sólo gana aquel que ha perdido y sólo pierde aquél que quiere ganar. Esta es la dinámica básica. El triunfo y la derrota son hermanos siameses que solo pueden explicarse en su íntima coexistencia. Por lo tanto el “miedo a perder” puede igualmente ser entendido como el “miedo a ganar”, porque todo aquel que quiere alcanzar la victoria implícitamente reconoce la existencia y la probabilidad de la derrota; y si se pone en acción es básicamente producto de que su amor por la victoria es superior a su temor por la derrota.

Cuando la interpretación del “temor a perder” alcanza la esfera del deseo de ganar se convierte ya en un problema complejo para el hombre y para la sociedad de la que forma parte, porque este tipo de persona construye y produce poco, limita su capacidad competitiva y puede convertirse en una víctima de la ineludible dinámica que forma la vida.

Las familias y las sociedades deben formar hombres de victoria si quieren desarrollarse y quieren prosperar. En esto no puede haber elección, por lo menos de carácter consciente.

En el ámbito familiar muchos padres se preocupan de los casos en que un hijo “no sabe perder” y en ello concentran su preocupación y sus medidas correctivas. Lo apropiado, sin embargo, no radica en enseñar a los hijos “cómo perder” sino “cómo ganar”, porque en el amor por la victoria se encuentra la lección esencial del carácter que tienen las derrotas y la forma en la que deben tratarse para que no se interpongan en el camino del triunfo. Esencialmente es quien sabe ganar el que, a la vez, sabe perder.

En el ámbito social están extendidos los mecanismos de socorro y de asistencialismo para el que pierde, en tanto que la política apropiada es enseñarle a ganar.

Son extensas y variadas las enseñanzas que tenemos a mano para Aprender a Ganar pero entre todas ellas algunas son las más apropiadas para vencer el temor:

1.- Visualizar fijamente la meta, el objetivo. La victoria siempre está adelante, no está ni atrás, ni a derecha ni a izquierda. El camino al triunfo es un túnel perfecto, hay una sola salida. Si quiere entiéndalo de esta manera: el tren no llega por delante, el tren viene por atrás.

2.- Caminar sin detenerse. Caminar hacia adelante, no parar. El mejor consejo en esta etapa proviene de un hermoso anuncio publicitario: “keep walking”, siga caminando. Cuando más difícil sea la jornada, cuando más lejana se presente la meta y cuando menores sean las fuerzas: siga caminando. Cuando las probabilidades de alcanzar el triunfo sean pequeñas: siga caminando. Cuando se perdió la posibilidad de alcanzar el objetivo: siga caminando. La derrota definitiva no alcanza nunca a quienes siguen caminando, más bien son ellos quienes caminando sin parar, un día alcanzan la victoria.

3.- Cuando el camino se emprende con Fe y virtuosismo tanto la victoria como la derrota constituyen ganancia . El hombre de bien, el hombre que hace las cosas bien y para bien debe entender que la derrota o la perdida se produce “por algún buen motivo”.

Compréndase siempre que la vida premia (más temprano que tarde) al hombre de bien. Ninguna premisa diferente puede apropiarse de nuestras mentes. La máxima del pago de bien por bien es matemática y el triunfo para el que persevera es una determinación estadística.

4.- No son precisamente los hombres de poderosa visión, de agudo intelecto o de incansable sacrificio quienes ganan la carrera por la vida o quienes desconocen el temor de perder; son los hombres que entienden las sencillas afirmaciones hechas antes quienes poseen las mejores oportunidades.

5.- El dinero, la fama, el poder, el amor se pueden perder en alguna circunstancia de la vida, pero uno no puede perderse a sí mismo, porque somos nuestro único y principal activo. Nosotros ya éramos alguien antes del dinero, antes de la fama, del poder o del amor y lo seguimos siendo ahora. Nuestra existencia es un libro hermoso formado por muchos capítulos, cada uno tiene una importancia trascendental, cada uno hay que leerlo y vivirlo para entender y disfrutar del conjunto. Cuando un capítulo termina otro se inicia y la historia continúa con el mismo vigor, con el mismo interés. Este hermoso libro solo se pierde cuando su vivencia queda trunca en algún capítulo y allí lo abandonamos. Por lo demás sólo cuando nuestro viaje por la vida ha terminado puede alguien concluir si se ha tratado de una historia de victoria o de derrota. Sólo entonces la obligación con nuestro destino ha terminado.

6.- Todo lo que tenemos en la vida es un REGALO y resulta bueno no aferrarse a nada más allá de lo razonable. Corresponde dar una buena pelea y defender todo lo que hemos conseguido, pero allí termina el imperativo. Si hemos sembrado bien, los regalos seguirán apareciendo en la vida. Ninguna vida puede medirse en términos del “derecho” por aquello que tenemos. Desde el momento que no nos asiste derecho alguno para seguir vivos al día siguiente, todo lo demás sólo forma parte de una bendición que debe reconocerse con humildad.

7.- Consideremos que todo aquello que perdamos en el afán de alcanzar victorias constituye una semilla más que garantiza una futura cosecha. Ofrendemos nuestra pérdida como la entrega de un obsequio en beneficio de nuestras acciones y de nuestras ideas, por un impulso de amor a nuestros sueños, acatamiento a nuestra sana ambición y solidaridad con nuestro esfuerzo.

También reflexionemos en lo siguiente: el temor a perder, aquel que paraliza nuestras acciones, tiene en sí mismo una trágica Incoherencia, pues ¿cómo podemos valorar lo que hoy tenemos miedo de perder sin entender que en su momento algo tuvimos que hacer para ganarlo?

¡Algo bueno hicimos para ganar lo que hoy tenemos! Y nunca lo hubiéramos conseguido si entonces nos gobernaba la parálisis que hoy nos genera el miedo a perder.

La vida es un milagro maravilloso y tenemos la obligación de ganarnos sus favores.

Ningún presente nos ha sido entregado en esta tierra para atesorarlo, todo fruto tiene que ser nuevamente sembrado para multiplicar las bendiciones. Al final del viaje solo tiene valor aquello que se ha hecho y lo que se ha entregado, porque todo lo demás efectivamente se pierde sin remedio.

¿Cómo está nuestro amor propio?, ¿qué tanto nos valoramos?, ¿hemos olvidado que pertenecemos a la estirpe de quienes domaron la naturaleza y conquistaron la tierra?, ¿somos parte de ésa especie que dominó los mares y conquistó el espacio?, ¿estamos conscientes que mucha gente perdió incluso la vida para que hoy seamos lo que somos?

¿Qué ejemplo deseamos dejarle a nuestros hijos?, ¿el de hombres timoratos, pusilánimes, cortos de visión y carentes de ambiciones básicas o el de hombres valerosos, capaces de dominar sus temores y de retar a la vida con los puños por delante?

Sabiamente decía Franklin Delano Roosevelt que sólo debemos tenerle miedo al miedo mismo.

GENIOS FRACASADOS



Genios fracasados: ¿Por qué personas talentosas no logran tener éxito?

Gran parte del éxito de un profesional, sin duda dependerá de las decisiones tomadas durante su carrera. ¿Cómo hacerlo de la manera correcta?


Autor: Simão Mairins, Administradores.com.br


Como Peter Drucker dijo una vez: "inteligencia, imaginación y conocimiento son recursos esenciales, pero sólo la eficiencia se convierte en resultado".
Auvers-sur-Oise, Francia, 27 de julio de 1890. Financieramente desequilibrado, Vincent, hermano de Teodoro y paciente del Dr. Gachet, psiquiatra conocido en la región, dispara contra su pecho, en un campo de trigo cerca de la casa donde vive. El disparo no es exacto, y Vincent acaba regresando a su habitación, aturdido, pero sin dejar que nadie vea lo que pasó. Vicente permanece recluido hasta el día 29, cuando es encontrado por unos amigos. Pero ya es demasiado tarde.

La causa exacta de suicidio nunca quedó clara para las personas de ese pequeño pueblo situado en las afueras de París. Pero se consideró en ese momento que el desequilibrio emocional de Vincent, intensificado por la insatisfacción respecto de la situación financiera que enfrentaban él y su hermano, fue lo que dio lugar a esa tan drástica acción. Vincent era pintor y Teodoro trataba de vender sus cuadros, pero nadie estaba dispuesto a dar mucho por ellos.

Hoy, más de un siglo después, pocos artistas son tan venerados en el mundo como Vincent, que sólo logró el éxito después de la muerte, conocido por su apellido: Van Gogh.

Considerado como un precursor de la relación entre el modernismo y las tendencias impresionistas, el pintor, que es originario de los Países Bajos, ha influido en la vanguardia que surgió en los distintos países a principios del siglo XX.

Al igual que Van Gogh, muchos otros profesionales muy competentes en la actividad, que son especialistas, no pueden aprovecharse de su propia genialidad ¿Por qué?

El escritor estadounidense John C. Maxwell, que se especializa en la capacitación de líderes y autor de "El talento no lo es todo", afirma que esa capacidad personal "es algo sobreestimado a menudo y frecuentemente mal entendido”, dijo. “Cuando la gente hace cosas grandes, otros a menudo explican sus logros mediante la atribución al talento. Pero esta es una manera falsa y engañosa de ver el éxito."


Maxwell señala en su libro que el talento tiene su importancia, y no puede ser desconsiderado. "Dónde estarían los Estados Unidos si el país no hubiese sido formado por líderes talentosos?" se pregunta el escritor. Sin embargo, afirma que hay que ir más lejos, transformar competencia en eficiencia.

Ya decía Peter Drucker...
El padre del management moderno, Peter Drucker, decía que "inteligencia, imaginación y conocimiento son recursos esenciales, pero sólo la eficiencia los convierte en resultados". 

Para el consultor Deni Belotti, el compromiso con los proyectos propios es esencial y no puede ser olvidado. Para él, la regla básica es la persistencia. Según Belotti, debe tener "visión, capacidad de soñar en grande y, por supuesto, una gran determinación".

Ya Elías Awad, expositor y biógrafo de los grandes ejecutivos brasileños -como Samuel Klein, de Casas Bahía- dice que, en el mercado laboral, la mejor manera de convertir el talento en el éxito es sumando. "En un mundo donde es inadmisible pensar en realizar algo solo, me sumo al pensamiento del maestro Peter Drucker, que no sólo es necesaria su convergencia y compromiso, sino que también del equipo", dijo Awad.

El escritor complementa llamando la atención sobre la autoconfianza. Según el escritor, es la que dará lugar al merecimiento. Es decir: yo me comprometo, me preparo, estudio, leo... Por lo tanto, me merezco ser feliz y ser exitoso. "Si eso no está internalizado en nuestras mentes, los problemas y la adversidad, a menudo creados o agravados por nosotros mismos, serán más fuertes que nuestras capacidades y objetivos. Dicen que querer es poder. Entonces, antes de poder, usted necesita querer”, dice Awad.

La importancia de las opciones
En la vida no siempre está claro cuál es la mejor manera de alcanzar un determinado objetivo. En realidad, saber claramente cuál es el objetivo a perseguir no es una tarea fácil. Las opciones son muchas y hay algo importante a tener en cuenta: no siempre podemos elegirlas todas. Por eso, gran parte del éxito de un profesional, sin duda dependerá de las decisiones tomadas durante su carrera. ¿Cómo hacerlo de la manera correcta?

"Saber cómo elegir y decidir es el resultado de un ejercicio constante", dijo Elías Awad. Según el escritor, "mientras más se practica las elecciones y decisiones, más preciso será el sentimiento."

Awad señala, sin embargo, el hecho de que la confianza en la experiencia a lo largo de la vida puede obstaculizar el tiempo para tomar una decisión. "Cuanto más preciso sea su sentimiento, más atento se debe estar a los detalles, para no tomar decisiones basadas únicamente en la autoconfianza", dice el escritor.

Quizá Van Gogh haya tomado decisiones erradas. No había querido creer en su propio potencial ni conseguido gestionar su trabajo. O tal vez no. El genio puede, simplemente, haber sido un incomprendido.

Y usted, ¿ha conseguido transformar su talento en éxito? Después de todo, como dice John C. Maxwell, "todos tenemos algo que podemos hacer bien".