- Me vas a enviar mañana a la tierra. Pero ¿Cómo viviré allá, siendo tan pequeño y débil?
- Entre los muchos ángeles escogí a uno que te espera -Contestó Dios.
- Pero aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír y eso basta para mi felicidad ¿Podré hacerlo allá?
- Ese ángel te cantará y sonreirá todos los días. Y te sentirás muy feliz con sus canciones y sus sonrisas.
- ¿Y cómo entenderé cuando me hablen, si no conozco el extraño idioma de los hombres?
- Ese ángel te hablará y te enseñará las palabras más dulces y mas tiernas que escuchan los humanos.
- ¿Qué haré cuando quiera hablar contigo?
- Ese ángel juntará tus pequeñas manos y te enseñará a orar.
- He oído que en la tierra hay hombres malos. ¿Quién me defenderá?
- Ese ángel te defenderá aunque le cueste la vida.
- Pero estaré siempre triste porque no te veré más, Señor. Sin verte, me sentiré muy sólo.
- Ese ángel te hablará de mi y te mostrará el camino para volver a mi presencia - le dijo Dios.
- En ese instante, una paz inmensa reinaba en el cielo. No se oían voces terrestres. El niño decía suavemente:
- Dime su nombre Señor.
- Y Dios le contestó:
domingo, 15 de agosto de 2010
ESE ANGEL
Refiere una antigua leyenda que un niño, próximo a nacer, le dijo a Dios:
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