El vocablo hipócrita es la traducción del vocablo griego que significa actor. Un hipócrita es un actor, uno que simula. Representa papeles que no reflejan su verdadero sentir y su verdadero pensamiento. No representa su verdadera personalidad a los demás. Hay simulación, exhibición, ocultamiento y engaño en su conducta.
En la admósfera irreal del teatro podemos ver que los actores pretenden ser otra persona. En la vida diaria, sin embargo, esperamos que la gente sea ella misma, que actúen sin simulación, sincera y honestamente.
"La hipocresia es una de las peores formas de deshonestidad"
A si como Dios condena la inmoralidad, también denuncia la hipocresia como uno de los peores pecados. Cuando describe el infierno del mundo venidero aclara que la persona deshonesta ira allá. Asi como nada impuro puede entrar en la presencia de Dios, de la misma forma ningún mentiroso ni engañador o hipócrita puede morar en su reino.
La deshonestidad está directamente relacionado con el egoísmo, el cual es su origen y guente. El egoísmo se encuentra en la raíz de casi todos los desórdenes que nos aflijen y la humanidad del hombre sigue haciendo que miles se lamenten.
"La hipocresía, como el cáncer, puede extenderse hasta llegar a vencernos"
Conozco a un hombre joven que está arruinando su propio éxito asi como la vida de otros, por causa de que exagera desmedidamente sus propias virtudes e mportancia. Tolera un grave egoísmo y continuamente da cabida a sus propios pecados y debilidades. Se acredita habilidades imaginarias que estan basadas en presunciones falsas.
Siempre culpa a los demás de las cosas que salen mal. Y para que algo le parezca bien, esto tiene que ser para su propia conveniencia. Pero sus problemas de falso testimonio para consigo mismo están escapándose de todo control rápidamente. La razón adquiere cada día un grado de dificultad para él pues rápidamente está perdiendo el poder de estar conciente de sus debilidades y no engañarse a si mismo.
"La hipocresia representa en nuestro tiempo un desafio semejante al que representó en la época de Jesús"
De acuerdo al diccionario el vocablo ay representa una condición de sufrimiento, de aflicción, dolor, calamidad o pesar. Ocho veces, según nos cuenta Mateo en el capítulo 23, el Señor pronuncia esos ayes, esa maldición, sobre los hipócritas escribas y fariseos.
¿Podría el Señor pronunciar este mismo ay sobre la gente hoy en día?
¿Sabían que los fariseos pagaban un diezmo completo; que daban limosna a los pobres?
¿Que asistían asiduamente a los servicios de adoración en la sinagoga y eran muy fieles en ir al Templo?
¿Qué fue entonces, lo que los convertía en hipócritas?
No eran sus buenas obras, porque todas ellas podían ser alabadas. Sin embargo, eran hipócritas. ¿Por qué? ¿Sería que ellos buscaban su propia gloria? Pagaban diezmos y oraban para lograr proselitos. En esta forma realmente estaban apartando de Dios a la gente, pues su corazón e intenciones estaban en error.
El Señor ha dicho de esta clase de gente: "...este pueblo se acerca a mi con su boca... pero su corazón está lejos de mí" (Isaías 29:13).
Por lo tanto, un hipócrita es, entre otras cosas, una clase de persona que pretende ser un buen miembro de la Iglesia pero que, en realidad, no tiene el deseo de acercarse a Cristo ni hacer su voluntad por amor a Él.
Ahora consideren durante un momento sus propios deseos personales. ¿Pagan un diezmo justo? ¿Dan las ofrendas de ayuno para los pobres? ¿Asisten a las reuniones de la Iglesia?
Si han respondido afirmativamente a estas preguntas, se les debe felicitar. ¿Pero cuál es el propósito de hacer estas cosas? ¿Es por gloria personal o presión social, o el motivo de ustedes es acercarse a Jesucristo? ¿Qué sucede a la hipocresía cuando uno pone a Cristo como centro de todo lo que hace?
Este blog se llama: El Estandarte de la Libertad y es mi deseo que estos temas nos sirvan a todos nosotros para liberarnos de algunas cosas y poder ser mejores.
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